Después de un viaje larguísimo que los chicos han aguantado como campeones, ya les tenemos a todos con sus respectivas familias. En cuanto se bajaron del bus empezaron a trabajar y tuvieron su primer ensayo... tienen que estar agotados, pero como siempre, no despegan la sonrisa de la cara. Aquí les tenéis en unas primeras imágenes, por si ya les estáis echando de menos. ;)
Y vosotros, ¿cómo les véis? Por cierto, no os imagináis qué calor tenemos por aquí... hemos pasado del invierno pucelano al verdadero verano del sur... buuuuffff ¡qué caló!

